“No hay salud sin salud mental” – Fundación Carlos Vallecilla Borrero

“No hay salud sin salud mental”

6 octubre, 2022

La Salud mental se expresa en la forma en que nos comportamos y nos relacionamos con las personas.

Así como los pensamientos, emociones y creencias que tenemos sobre nosotros mismos, los demás y el mundo que nos rodea.

La Salud mental se puede ver afectada en cualquier momento de nuestra vida.

Está determinada por factores:

  • Psicológicos: Las experiencias vividas como: abandono físico o emocional en la infancia, violencia física, abuso sexual, duelos no elaborados, bullying, violencia intrafamiliar entre otras.
  • Biológicos: Nacer con alguna condición médica (enfermedad) física o mental que limite o impida el desarrollo individual y social.
  • Sociales: Las condiciones económicas, las condiciones del entorno donde crecimos o vivimos, la accesibilidad a la alimentación, a la educación y a la salud. Vivencia de situaciones como desplazamiento forzado, discriminación étnica, exclusión social. Estar expuesto al conflicto armado y guerras.
  • Ambientales: Crecer o vivir en un lugar de alto riesgo como incendios, inundaciones, avalanchas. El Covid-19 originó una importante presión sobre las personas, familias y comunidades no solo por el miedo al contagio, también por el impacto sufrido en las dinámicas labores, familiares, educativas, tecnológicas y sociales que generó el confinamiento.

Que afecta:

Las relaciones que tenemos con nosotros mismos.

  • Lo que nos decimos: Expresiones como: soy bruto, no merezco nada, no lo voy a lograr, me veo horrible, estoy gorda, siempre pierdo, solo quiero dormir.
  • El autocuidado: Dejar de bañarse, vestir prendas sucias, no peinarse, no lavarse los dientes, no cortarse las uñas, trabajar o estudiar en pijama.
  • Inicio o aumento de consumo de bebidas alcohólicas, sustancias psicoactivas, cigarrillo, cigarrillos electrónicos, exceso de café.
  • Comer más de lo habitual, en especial alimentos azucarados como helado, dulces, gaseosas, chocolates, postres, tortas, pan y comida chatarra. O lo contrario, disminuir la ingesta de alimentos.
  • Pensamientos de comparación: ¿por qué no puedo ser feliz como ella? Ella o él gana más dinero que yo, me da rabia que ella esté paseando.
  • Desorden y ausencia de limpieza de nuestros espacios como habitación o casa, no abrir las cortinas ni ventanas, olvidar el cambio de sabanas, pijama, tendidos.
  • Inicio de conductas acumuladoras: Compras innecesarias de ropa, accesorios, maquillaje, tecnología, con el pensamiento que estos elementos nos harán sentir mejor.
  • Dejar de hacer ejercicio o alguna actividad artística que antes disfrutaban.
  • Sensación de estar deshabilitado o desconectado de sí mismo.

La relación que tenemos con nuestra pareja.

  • Se incrementan las discusiones.
  • Disminución del deseo sexual.
  • Temor al abandono de la pareja.
  • Desinterés por la relación.
  • Sentir perdida de control de pensamientos o comportamientos que terminan en violencia.

La relación que tenemos en nuestro entorno familiar.

  • Desatención de los cuidados de nuestros hijos.
  • Desfogando nuestro mal humor en nuestros hijos, pareja y mascotas.
  • Irritabilidad constante.
  • Relacionándose con los demás miembros del hogar con gritos, malas palabras, golpeando objetos y maltratando física o psicológicamente a los hijos y pareja.
  • Distanciándose de la familia extensa: Padres, hermanos, sobrinos, abuelos, suegros.

La relación que tenemos en nuestro entorno laboral

  • Deseo de no ir a trabajar.
  • Estado de ánimo irritable, comunicación reactiva y sensación de tristeza profunda.
  • Conflictos con los compañeros.
  • Disminución de interés por cumplir las tareas, objetivos y metas.
  • Inconformidad por todo: labores, alimentos, horarios, elementos de trabajo.
  • Aislamiento o no participación en actividades de integración.
  • Pensamientos recurrentes en querer gritar o golpear a los compañeros.

La relación que tenemos en nuestro entorno social.

  • Dejar de hacer lo que antes disfrutábamos con nuestros amigos, como ir al cine, fiestas, conciertos, celebraciones de cumpleaños, partidos de futbol, asados, paseos, caminatas, ciclo-paseos, etc.
  • Aislarse
  • Inventar excusas para no asistir a compromisos sociales.
  • Irritabilidad y actitudes de intolerancia en espacios de interacción social como medios de transporte, centros comerciales, ciclo vías, ciclo rutas, en la vía pública, con los vecinos, etc.

La salud mental es un derecho fundamental. El sistema General de Seguridad Social en Salud contempla acciones de promoción de la salud mental, prevención de los problemas y trastornos de la salud mental, atención integral, rehabilitación e inclusión social a través de distintas acciones que están a cargo de las EPS.

Si te sientes identificado (a), es hora de actuar. El primer acto de amor hacia ti es pedir ayuda.

Solicita tu cita de orientación psicológica

Contáctanos

Bogotá –Karol Andrea Riaño: + 57 321 421 1549

Venezuela – Tania Cova: +58 416 9325682

Cali – Clara Patricia Cespedes: + 57312 888 3873

Fundación CVB. © Copyright 2021 Todos los derechos reservados