¿Qué hacer ante roles que agotan? – Fundación Carlos Vallecilla Borrero

¿Qué hacer ante roles que agotan?

6 junio, 2022

¿Qué hacer ante roles que agotan?

Cuando subimos a un avión la aeromoza nos indica las medidas de seguridad y dice algo así como: “si va con niños, por favor, póngase usted primero la mascarilla de oxígeno y luego coloque al niño al suya”. Y es que esta es la idea fundamental que debe imperar ante situaciones de crisis; si no nos cuidamos a nosotros mismos no podremos cuidar de los demás.

Cuando nos toca estar al cuido de una persona dependiente, que pueden ser nuestros padres (adultos mayores), un familiar enfermo y hasta nuestros propios hijos menores, estamos ante una actividad que exige: tiempo, atención, esfuerzo, paciencia, amor, capacidad de gestión emocional, muchísima energía, etc. Y que por la intensidad con que se viven las mismas, con mucha frecuencia corremos el riesgo de olvidarnos de nuestras propias necesidades y colocar todo lo demás como una prioridad. Lo que es entendible hasta cierto punto, pues la tarea de cuidador es de alta demanda.

Todas estas responsabilidades impactan nuestra calidad de vida y pueden llegar a generarnos reacciones afectivas y emocionales importantes, como: tristeza, irritabilidad, angustia, tensión, ira, culpabilidad, frustración, impaciencia, desconcierto, incluyendo síntomas físicos. Síntomas que pueden empañar nuestro desempeño en todas las actividades diarias que desarrollamos a nivel laboral, académico, relacional, entre otros.

Por tal razón, es de vital importancia atendernos y cuidar de nosotros mismos, ya que de esa manera podremos ser más efectivos asumiendo el rol que nos toque, sin llegar a colapsar. ¡Y cómo podemos protegernos?

 

  • Buscando momentos para relajarnos, que pueden ir desde una simple respiración consciente, hasta la planificación de actividades recreativas.
  • Asegurándonos de tener un sueño continuo y reparador, sin eso no lograremos recargar nuestras energías.
  • Aprendiendo a pedir ayuda y delegar funciones. Pues la verdad es que nadie, sólo, puede con todo.
  • Eliminando sentimientos de culpa, hacemos lo que podemos con la mejor disposición.
  • Cuidando nuestro aspecto físico, porque influirá en nuestro bienestar psicológico.
  • Valiéndonos de una comunicación activa y asertiva con los miembros del sistema familiar.
  • Escuchando, manejando y validando las emociones que surjan.
  • Aprendiendo a decir “no” a las demandas excesivas. Recuerda que los límites los ponemos nosotros y la gente nos tratará como le hayamos enseñado a tratarnos.

Desde la FCVB les deseamos una excelente y productiva semana.

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